Patética imagen de fantásticos futbolistas.
Hace apenas cinco días -más concretamente a las 18:40, en plena celebración del triunfo de la selección europea- escribí en twitter: «Me parece patética la imagen que nuestros grandes futbolistas están dando. Un gran equipo no debería presentarse así ante el mundo». Entonces, solo me acompañaron con un «Me gusta» en Facebook mis amigos José Luís y Ka.
Lo cierto es que, pasada la euforia del día después, los comentarios críticos con las formas mostradas por los jugadores de la selección nacional, durante el recorrido por el centro de Madrid y la celebración en la Plaza de Cibeles, han arreciado. Y no es para menos. ¿De qué nos sirve ser ganadores si después no sabemos hacer la digestión del triunfo?. De nuevo, por un instante, se nos llena la boca de palabras muy valoradas como esfuerzo, tesón, ejemplo, galáctico, histórico o victoria para, acto seguido, bajar a lo más hondo de la vulgaridad, la chabacanería, el mal gusto. Lo peor de todo es el negativo ejemplo que (algunos de) nuestros futbolistas han dado a los niños y jóvenes que los idolatran y tienen como modelo a imitar.
¿Puede haber alguna justificación a lo acontecido?. Yo no lo creo. Me parece que el trabajo de mucho tiempo se viene abajo en unos minutos de dejadez como los que pudimos ver el lunes pasado. ¿Hay algún culpable? Sí, la Federación Española de Fútbol. Pero, total, para una cosa que nos va bien….
Mi amigo Juan de Sevilla, con el que he retomado el contacto, me escribe un mail cuya parte más elocuente dice así…. «¡Güandedió, Güandedió que lo hezpañoles zomo azín….no rematamo la faena. Ziempre lo dehamos tó a medio terminá.(…) Me preocupa mi niño, mi Miguerange. Zeguro que ze buerbe adisto a la servesa al aver bisto a los juegadores vever la Cruz del Campo. LLo hempesé a vever tinto con cazera cuando la selesió metió trese goles en un partíofusbol….y toavía eztoy enganchao. Hestoy metío en er sirculobisioso der tinto con cazera y no pueo salí».
Afortunadamente al hijo de mi amigo Juan de Sevilla -su Miguel Angel- que ya tiene 36 años, le quedan algo de «luces» …digo yo. Bueno, ahora recuerdo…lo último que hizo como electricista fue dejar sin luz a toda una manzana del barrio de Triana. «Pavernosmataodeldisgusto», me recuerda Juan de Sevilla.
Espero que tu no te dejes influenciar por la patética imagen que dieron el otro día nuestros fantásticos futbolistas.
© Juan de Dios Orozco López
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1 comentario
Hola Juan,
Como dices «el trabajo de mucho tiempo se viene abajo en unos minutos». Un pena.