Nueve letanías para valientes y una para cobardes.

- Que tengamos fortaleza para mantener el aliento de quien tiene verdaderos problemas.
- Que nuestras ideas y acciones sean positivas para aumentar la esperanza de los que la van perdiendo.
- Que mantengamos la serenidad porque sin ella el pánico se adueñará de todos.
- Que honremos a los que se entregan por el bien común, porque sin ellos estamos perdidos.
- Que dibujemos sonrisas aunque lo que veamos y sintamos produzca una honda pena.
- Que recordando el pasado, vivamos con solidaridad el presente para disfrutar plenamente del futuro.
- Que afrontemos nuestras obligaciones con resolución, determinación y firmeza tal y como ya lo hicieron muchos de los grandes hombres que nos precedieron.
- Que dejemos el ruido de cacerolas para dar paso al estruendo del aplauso.
- Que desafiemos la pandemia con valentía, de acuerdo con el papel que nos toque reprensentar: o en el frente conteniendo y atacando al enemigo, o en la retaguardia cuidando a quienes exponen su salud y su vida en la primera línea. En esta guerra no hay lugar intermedio que se pueda ocupar.
- Que quedemos libres de cobardes, porque con ellos será imposible alcanzar el éxito. Mañana, ocuparán el mísero hueco que les tiene reservado el destino.
Amén.
© Juan de Dios Orozco López.
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