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La importancia de la indumentaria para trabajar.

Existe un estudio -lamento no tener la fuente a mano- que indica que el 43% de las mujeres, lo primero que miran con detenimiento en otra mujer es la indumentaria. En los hombres el porcentaje baja al 42%. El pelo, la cara y la sonrisa incluso el físico están a distancia de la gran importancia que el ser humano da al modo de vestirse. 

Vestir adecuadamente es signo que identifica la profesionalidad. Es indudable que existen patrones culturales que asocian e identifican la profesión que se ejerce con la indumentaria que se utiliza. A más abundancia, en determinadas segmentos profesionales como el de la hospitalidad, la indumentaria no solo indica al personal que ofrece servicios y atenciones sino la responsabilidad que se tiene dentro de ese grupo. 

No me refiero solo a los uniformes de los tripulantes de un yate de recreo, de aviones o de la que en determinados hoteles se utiliza para que de una manera efectiva se identifique al personal de servicio. No. La elección de una correcta indumentaria y el modo en que se porta, afecta a la percepción que los demás tienen de nosotros y, por tanto, a la credibilidad incluso a la pericia profesional. 

Por eso, además de maquillarse, asearse o afeitarse, vestirse para trabajar no ha de ser un acto supérfluo o solo afectado por el gusto personal sino que debe convertirse en una actividad influida por la responsabilidad profesional. Sin duda, la elección de la indumentaria está directamente relacionada con el lugar donde se lleva a cabo y el tipo de cliente a quien se atiende. Por poner un ejemplo, un mayordomo de chaqué que trabaje en un resort de lujo en el Caribe, no tiene ningún sentido. Sin embargo, quizá una guayabera blanca impecable ayude a su credibilidad profesional.

La indumentaria y la apariencia general de un profesional, muy en especial de quien tiene contacto directo con huéspedes o clientes, pone de manifiesto el gusto y la elegancia de una persona, la propia capacidad intelectual, y el nivel de responsabilidad. Pero sobre todo, el esmero en la utilización de la indumentaria expresa el deseo personal de agradar a los demás e incluso la capacidad personal de empatizar.

Los políticos de éxito visten siempre de manera impecable con un patrón de indumentaria que les identifica con su actividad de dirigente.

Lo anterior es igualmente aplicable a políticos, dirigentes empresariales y cualquier profesional que tenga interacción con clientes o huéspedes, porque «No solo hay que ser sino, parecer»

Además de una inadecuada indumentaria, un zapato que no brille, una falda mal planchada, un peinado desaliñado o una barba no perfilada o descuidada dan prueba de una dejadez personal impropia de quienes ofrecen atenciones directas al cliente o huésped, particularmente en el universo del lujo.

Siempre tratamos la importancia de la indumentaria en la formación que ofrecemos. Visita nuestra nueva web pinchando aquí.

© Juan de Dios Orozco López

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1 comentario

  • Audry Burgos Caramantin
    21/09/2020 a las 15:07

    Siempre es bueno leer Información valiosa y que contribuye a mejorar tanto nuestro aspecto personal como profesional.
    Felicitaciones y gracias.

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