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Carácter latino y éxito profesional.

La peculiar forma de ser de los latinos se ha convertido en una herramienta para alcanzar objetivos profesionales. Sí. Tu carácter puede ayudarte a alcanzar el éxito en las relaciones sociales y, por extensión, en el mundo de los negocios, la política o la diplomacia.

Lo tenemos fácil porque no tenemos que aparentar. Somos cálidos, cercanos, sinceros y colectivistas. Disponemos, sin apenas darnos cuenta, de muchas de la actitudes personales y aptitudes profesionales que son esenciales para el desempeño de altas responsabilidades y para ejercer el liderazgo. No necesitamos aprenderlas porque forman parte de nuestra cultura.

La respuesta es SÍ. Somos muy buenos como profesionales de la hospitalidad.

Los latinoamericanos siempre hemos tenido éxito en las relaciones personales y por esa razón es fácil que ocupemos puestos de gran responsabilidad en la industria de la hotelería. En hospitalidad somos, sin duda, los primeros.

Nuestro carácter abierto, la facilidad para relacionarnos eficazmente con los demás y nuestra habilidad innata para empatizar, siempre fue un valor muy cotizado para ejercer como profesionales de las relaciones públicas y en general para desarrollar cualquier actividad profesional que requiera, además de las exigidas habilidades técnicas e aptitudes intelectuales, una especial predisposición para ayudar a los demás.

Sí. Nos gusta que los demás se sientan bien en nuestra presencia y a la satisfacción profesional de comprobar que un huésped o cliente se marche con sus expectativas cumplidas, se une un cierto regusto personal que nos hace pensar: «Olé que bien lo he hecho»

Somos justos e incluso tenemos mucho cuidado con que nuestras acciones personales y profesionales redunden en el bien común por encima del beneficio personal. En las distancias cortas, no hay quien nos gane. Somos los mejores.

Pero esta pandemia no solo no nos permite demostrar nuestra capacidad en nuestros puestos de trabajo, sino que ha hecho que todas las ventajas que hemos disfrutado por nuestro carácter abierto y noble, además de nuestra bien ganada reputación como exitosos socializadores, han comenzado a diluirse. Seguimos siendo los mismos pero no tenemos clientes ni huéspedes que atender.

La ausencia de huéspedes va a traer como consecuencia un fortísimo cambio. Particularmente profundo será el que experimente el modo de proporcionar atenciones al cliente. Así que creo que la tendencia será a que el cliente será tratado de una manera más a la medida y por el menor número de personas para disminuir y evitar contagios. La máxima de la que alardeamos quienes nos dedicamos al protocolo –«Siempre estamos pero nunca se nos ve»– va a ser asumida hasta extremos antes insospechados.

Los perfiles profesionales de la industria de la hospitalidad se verán obligados a dominar muchas de las habilidades y técnicas que antes se ofrecían por múltiples perfiles especializados. Se evitará así los múltiples contactos personales con la persona que se atiende.

Quizá solo deba mediar entre hotel y el cliente una persona, un profesional que esté preparado para atender las demandas que de forma más recurrente solicita un huésped.

Con esa filosofía de futuro en la que lo multidisciplinar tiene un valor añadido, seguimos formando a nuestros Expertos en Mayordomía & Hospitalidad en nuestro curso con formato webinar que está dando unos excelentes resultados y al que te puedes incorporar en cualquier momento.

Solo tienes que contactarnos en rrhh@mayordomos.eu y te lo explicamos.

© Juan de Dios Orozco López.

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