fbpx Saltar al contenido principal

La primera impresión profesional. Yes, you can.

No, no solo es la forma en que te vistes, la expresión de tu cara o los costosos complementos que te «cuelgas». Noooooo. Hay mucho más detrás. Los elementos que forman parte de esa primera impresión profesional van mucho más allá de lo que se ve en esos momentos iniciales en los que interactuamos persona-a-persona.

Quizá no lo sepas, pero mucho antes de una reunión de negocios o de selección -si quienes asisten saben hacer su trabajo- buscarán información sobre tu persona en las redes sociales, entre quienes te conocen, en el plano personal y sobre todo en todo lo que se refiere a tus habilidades y logros profesionales.

Lo que se espera de ti es que tu estilo de vida pública y tu actividad profesional sean coherentes y es aquí donde debo darte una buena y una mala noticia. Ahí va la mala: si hay algo negativo en tus redes sociales o si varias personas no tienen una opinión buena sobre ti y esta información llega a las manos de quien mantendrá esa reunión contigo, estás perdido. Has creado una primera mala impresión sobre tu persona. Te va ser muy difícil cambiar la opinión de ellos. La razón está en que «el cerebro va a buscar la confirmación de esa idea negativa»(*). Ese es el motivo por el que para mejorar una primera mala impresión no exista una segunda oportunidad.

No busques y que nadie quiera hacerte ver que la culpa la puede tener la indumentaria, la sonrisa o la capacidad de resultar convincente. Esas son razones de segundo nivel y que pudieran tener validez hace 20 años. La primera impresión se comienza a generar años antes de la entrevista que sostendrás dentro de dos semanas.

No se trata de apariencia sino de pasado coherente, de cuidado extremo y filtrado de nuestra presencia en redes sociales y, por supuesto, de trabajo duro, ejecutado de manera coherente y eficaz. Se trata, en fin, de concebir opiniones positivas de tu persona. Hablamos de generar REPUTACION como cimiento para crear una excelente primera impresión. Y no seas necio, aunque seas joven también tienes pasado.

Termino con una rotunda y demoledora afirmación: crear una buena impresión cuesta muchos años de acciones siempre positivas. El resbalón que puedas tener en un segundo, puede derrumbar todo tu prestigio y reputación.

Por cierto, que la buena noticia es que si muchos han alcanzado la cumbre ofreciendo de si mismos una excelente impresión, tú también puedes. Pero no tardes en ponerte manos a la obra.

Yes, you can.

© Juan de Dios Orozco López

(*) César Toledo. César es profesor de International Butler School y uno de los más importantes analistas de comunicación no verbal de lengua castellana. (www.analisisnoverbal.com)

Recibe las entradas del blog en tu email

Introduce tu email para recibir semanalmente en tu correo electrónico los artículos nuevo publicados en el blog.

También te puede interesar...

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será pública.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.