fbpx Saltar al contenido principal

Conoce todo. No sabe nada.

Proliferan los expertos de todo que, con apenas unas horas de formación en un curso promovido por el ayuntamiento o la asociación de vecinos, se atreven a opinar, aconsejar, asesorar y autocalificarse de Consultor o Coach, cuando difícilmente alcanzan el nivel de aprendiz. Quienes sufren de esta alucinación no solo se sobreestiman sino que menosprecian a quienes sí disponen de trayectoria, conocimientos y experiencia para desarrollar cualquier actividad profesional como experto. A los efectos anteriores, tiene que quedar bien claro que poseer una titulación a la que se sumen años de desempeño profesional, no es condición suficiente para ser experto en algo. Un experto nunca observa desde la cima sino que la ve muy lejana y nunca llega a alcanzarla.

Lo peor no es que los que no tienen ni idea de por dónde les da el aire, se crean superiores sino que muchos de los que realmente lo son, los que sí saben y son expertos, los que sí son superiores, se consideran ignorantes. Es lo que vengo observando desde hace mucho tiempo. Hablan mucho quienes menos saben y los que no saben, no paran de opinar. Y esto, además de injusto, produce graves daños a cualquier profesión.

Echa un vistazo a lo que el famoso escritor Carlos Ruíz Zafón dice al respecto:

“Un intelectual es habitualmente alguien que no se distingue precisamente por su intelecto. Se atribuye a sí mismo ese calificativo para compensar la impotencia natural que intuye en sus capacidades. Es aquello tan viejo y tan cierto del dime de qué alardeas y te diré de qué careces. Es el pan de cada día. El incompetente siempre se presenta a sí mismo como experto, el cruel como piadoso, el pecador como santurrón, el usurero como benefactor, el mezquino como patriota, el arrogante como humilde, el vulgar como elegante y el bobalicón como intelectual “.

-Carlos Ruiz Zafón-

He estado investigando sobre este halo del que se rodea el supuesto experto y he descubierto que existe el  Efecto Kruger y Dunning que viene a afirmar que «De todas las personas que realizan una tarea concreta, las menos capacitadas creen que están muy preparadas para llevarla a cabo. Por el contrario, los mejores suelen confiar menos en sus habilidades.»

Solo necesitarás sentido común para comprender el gráfico. No es necesario ser Experto. Fuente: wikipedia.

Curiosamente el efecto anterior ya lo debían conocer nuestros antepasados porque lo dejaron bien escrito y descrito en el refranero castellano con la frase lapidaria citada por Ruiz Zafón: «Dime de qué presumes y te diré de lo que careces». Yo también escribí del ser y parecer en este artículo de hace casi trece años.

Y sí. En protocolo hay mucho experto que no lo es. Lo puede parecer pero no lo es. El ejemplo lo hemos vivido recientemente con la Jefa de Protocolo del Presidente de Chile. El hecho de ocupar un cargo de responsabilidad y haber cursado estudios más o menos cualificados no es condición suficiente para el desempeño profesional como experto. Peor es que, disfrutando de una buena posición profesional, se emitan opiniones que pretendiendo ser innovadoras, carezcan de fundamento.

En fin, que es experto quien puede, no quien quiere.

Mi amigo Juan de Sevilla me ha comentado al respecto: «Güandedió yo lla e echo un curziyo de 40 horas en Cochin hespert in nius procedures for fiuchar divilopmens» Dice que es para ayudar a alcanzar sus objetivos a directivos empresariales.

© Juan de Dios Orozco López

Recibe las entradas del blog en tu email

Introduce tu email para recibir semanalmente en tu correo electrónico los artículos nuevo publicados en el blog.

También te puede interesar...

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será pública.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.