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Conviértete en el «Buzz lightyear» de tu cliente.

Dejar sin mesa a uno de los hombres más ricos del mundo, por no haber hecho reserva, le está reportando una notoriedad mayúscula fruto de su rectitud y lealtad a sus clientes. Estoy seguro que Hideki Matsuhisa es un profesional íntegro. Además, los resultados publicitarios de su acción son excelentes. Está claro que ya no solo se vende un producto, sino los valores, la responsabilidad social y el modo de hacer comprometido de los líderes empresariales.

Titular de abc.es: «Hideki Matsuhisa, el chef que negó una mesa sin reserva a Amancio Ortega«. Foto Hideki Matsuhisa

Todos los restaurantes -los estrellas Michelin con más razón- pueden montar una mesa adicional aún cuando la sala esté repleta. Si Hideki Matsuhisa le hubiera ofrecido una mesa a Amancio Ortega, no hubiera podido o debido darse publicidad. No hay nada extraordinario en que un dirigente coma en un restaurante de cierto nivel. Es lo que suelen hacer.

Lo que es verdadera noticia es que este chef NO le ha dado de comer a una de las personas más ricas del mundo porque no tenía reserva. Lo normal, lo que hubiera ocurrido si Matsuhita hubiese actuado como la inmensa mayoría de los grandes chefs, es que no solo se hubiese aceptado la reserva -sin ningún tipo de reserva- sino que el chef hubiera salido a recibir a Amancio Ortega ofreciéndole una especial atención. El cocinero japonés ha hecho todo lo contrario -no admitir a comer a quien no tiene reserva- y su actitud le está retornando unos altísimos beneficios. Ir en contra de la corriente establecida, a veces, SI da resultado.

Amancio Ortega no volverá al restaurante ante la infranqueable barrera de lealtad a otros clientes que Matsuhita ha impuesto en su negocio y ese acto de integridad le ha creado un halo personal que suscita interés y va a aumentar su ya merecida reputación…y sus resultados.

Si además de una comida excelente se ofrecen valores e integridad profesional, consiguiendo dar importancia a quien se sienta en la mesa después de soportar una larga lista de espera, la reputación no solo se ve consolidada sino que la credibilidad es catapultada hasta el infinito y más allá.

Hacer lo que otros hacen, por el simple hecho de actuar en el modo en que la mayoría se conduce, no es buena estrategia. Ofrecer lo que otros ofrecen no proporciona notoriedad sino que obliga a tomar la dirección -siempre predecible- que sigue el rebaño.

Ser la oveja negra del rebaño tiene recompensa en muchas ocasiones.

La acción de Matsuhita le encumbra entre los chefs más destacados por su lealtad al cliente y sus valores, por encima de los exquisitos platos que seguro ofrecerá. Esta es una de las ideas de fondo que sustenta a PRODIGA!, el único Programa para la Dirección de Gabinetes de dirigentes en el mundo, cuya información tienes aquí.

Ni conozco al chef, ni al restaurante, ni me gusta la comida japonesa. Sin embargo, Matsuhita me resulta muy interesante, por lo genuino de su actitud. Este cocinero se ha convertido en mi «Buzz lightyear» chef. Aunque de la ingenuidad del héroe de la película, me parece que tiene poco.

© Juan de Dios Orozco López

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