Veo las barbas y la túnica, pero no veo al filósofo.

Oí esta frase en un programa de Radio Nacional de España: «Veo las barbas y la túnica, pero no veo al filósofo». Haciendo uso de estas palabras, un filósofo de la antigua Grecia arremetía contra los que vestían de esa forma, pretendiendo ser como los verdaderos maestros pero sin tener mérito ni capacidad.

Algunos intentan «llegar a ser» con la sóla ayuda de la fachada que han creado alrededor de su persona y, naturalmente, tarde o temprano, se caen con todo el equipo. Sólo perduran los que, desde la modestia, el trabajo continuado y los hechos, se ayudan de esa suerte del saber ser y estar. Desde la modestia se puede crecer. Desde la soberbia, todo es efímero.

Viene al caso lo anterior, en relación con vuestros correos  en los que me indicáis que en otros blogs me copian las ideas.  Tal y como os he indicado de forma privada, me importa un pepino. El tiempo nos pone a cada cada cual en el lugar que nos corresponde. A mi sólo me interesa mi trabajo y lo que, con el, puedo aportaros a vosotros y al que me pide consejo. Me gusta lo que hago y lo hago siempre desde la posición de querer saber más y ser consciente de mis propias limitaciones. Pero también deseo ser genuino. Reconozco que aún me queda por aprender. Algunos creen que  lo saben todo, aunque son pobres en ideas y parcos en imaginación y recursos. A las pruebas que me enviáis, y que no merece la pena colocar aquí, me remito. Por mi parte, no me considero maestro de nada pero resulta que otros, utilizando mis post, entienden que sí. Yo «sólo sé que no sé nada».

Cabe mencionar la introducción de este post, también, porque en relación con las elecciones municipales y autonómicas del próximo 2011, las empresas consultoras de marketing político han comenzado a trabajar para los partidos. Comenzamos una carrera de fondo (16 meses) en la que es necesario tener un potente sprint final que durará quince días. No se trata tanto de «tunear» a los candidatos con estudiados gestos y sonrisas apendidas, cuanto de ayudarle a transmitir proyectos, ideas y soluciones. Mostraremos sus barbas y su túnica pero, sobre todo, su  filosofía.

Te invito a que reflexiones sobre la siguiente fotografía. Filósofo, barbas y túnica. Pero ¿desde que ángulo tomar la foto y para qué?.

filosofo
Túnica, barbas y filosofía.

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1 comentario

  1. Es lo que tiene internet, con un simple copiar y pegar puedes atribuirte tranquilamente el trabajo de otra persona.
    Muchas gracias, Juan de Dios por compartir tus conocimientos con los demás.

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