Más Confucio y más protocolo.

Releía el nº 94 de la revista Historia National Geographic y me he topado con un interesante artículo sobre la vida de Confucio (551-479 a.c) quien valoraba el ceremonial y el rito en grado extremo. «Confucio reclama un estricto respeto por los rituales ancestrales chinos para evitar abusos de poder» pero también reclama el rito y la ceremonia como exponente máximo que sirve para destacar encuentros de alto nivel y de trascendencia.

Cita el artículo de la revista varias anécdotas entre las que yo destaco la siguiente (sic): El príncipe de Qi organizó un festín por todo lo alto, pero Confucio consideró que el lugar no era adecuado y que no disponía de la vajilla correcta para celebrar el banquete de acuerdo con los ritos establecidos. Confucio afirmó: «Un banquete ha de servir para iluminar la virtud. Si no puede ser así, es mejor no celebrarlo» Se entiende así la perfección con que los chinos llevan a cabo cualquier acto público y la minuciosidad con que ejecutan todas y cada una de sus ceremonias. Para ellos, la perfección y las liturgias que rigen sus actos no son mera apariencia sino que observan el ritual como generador de armonía en la sociedad y el universo.

Dice Confucio: El sabio sabe que ignora.
Dice Confucio: El sabio sabe que ignora.

En el sentido anterior en el que el ceremonial, el rito, la tradición, el lugar y el contexto se declaran de vital importancia, es en el que se debe ejecutar cualquier acto institucional si es de verdadera enjundia. Es por ello por lo que cuando alguien afirma que el protocolo de una ceremonia de entronización, un acto religioso, una entrega de premios o el protocolo aplicado en el inicio de una Legislatura están pasados de moda, no hace más que demostrar su ignorancia sobre el verdadero valor que encierra nuestra profesión a la que desgraciadamente se viene poniendo a la altura de langostinos y chuletones. Tengo la sensación de que los que relacionan gastos de protocolo con comilonas no han probado una angula más que cuando han alcanzado un cargo público, siguen comiendo el pollo con las manos y se limpian la boca con las mangas de la camisa aunque se paseen con relojes IWC, vistan trajes de Savvy row y salgan en la televisión dando clases de deontología y sabiduría política. Pobre de ellos. No se les puede reprochar nada porque «todo lo que se ignora, se desprecia» (*)

Yo les recomendaría más Confucio y más protocolo……

(*) Antonio Machado

© Juan de Dios Orozco López

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12 comentarios

  1. Me ha parecido sublime este artículo, y sobre todo me quedo con la última frase de Machado, pues me viene como anillo al dedo en estos momentos. Felicidades amigo Juan de Dios.

  2. Gracias Manu. Me alegra que te vengan bien.
    Un abrazo.
    JDD Orozco.

  3. Muy bueno. Como dice Manuel a mí también me encanta la frase del final.
    Feliz Semana.

  4. El ùltimo pàrrafo sintetiza en mucho lo que pasa hoy en dìa. Realmente son muy pocos los que saben el real significado de Protocolo y Ceremonial. Excelente como siempre todos los contenidos. Gracias.

  5. Gracias Victor por sus comentarios.
    Afectuosos saludos.
    JDD Orozco.

  6. Me ha encantado el post, siempre he considerado lo mucho que la historia y la filosofía nos pueden aportar en cuestiones de humildad porque quien se adentra en ellas descubre que lo que nos diferencia no está en la superficie en la que muchos se recrean. Necesitamos más filosofía, más protocolo y más humildad…
    Gracias, de nuevo por tu magnífico post

    Un cordial saludo,
    Belén Egea

  7. Gracias Belén por tus cariñosas palabras. De poco vale la fachada sino hay sustancia en el interior.
    Afectuosos saludos.
    JDD Orozco

  8. ¡Mil gracias, Juan de Dios!

    Efectivamente Confucio es absolutamente necesario. Cualquier cita suya no implica sólo el saber estar y la importancia de cada acción, sino también el saber ser – algo, lamentablemente denostado, como muy escribes y ejemplificas. No puedo estar más de acuerdo contigo. Ahora lo que tenemos que ver es cómo invertir el panorama actual.

    Recibe un afectuosísimo saludo.

    Ana Belén.

  9. Es cierto. Por lo que he podido leer, Confucio apreciaba las formalidades como una herramienta para alcanzar el fondo de cuestiones importantes.
    Gracias por seguir por ahí y por leerme.
    Saludos cordiales.
    JDD Orozco.

  10. Me ha encantado tu post. Exquisito. Y he aprendido mucho. Gracias Juan por compartir tu amplia cultura, saber estar y sabiduría con estos humildes admiradores tuyos.

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