A relaxing cup of café con leche y un bollo «pa mojá»

Mucho se ha escrito de la Candidatura de Madrid 2020. Después del fracaso estrepitoso, que nadie esperaba, parece que lo único mal hecho en todo este asunto ha sido la «relaxing cup of café con leche in Plaza Mayor» de Ana Botella. Nada, desde mi punto de vista, más alejado de la realidad.

Aunque no es área del interés de este blog, cabría resaltar que en España solemos vender la piel del oso antes de saber con exactitud dónde está el oso, si tenemos la forma de cazarlo y si estamos en invierno o en verano para analizar si realmente el esfuerzo de conseguir la piel nos servirá para soportar temperaturas de 50 grados a la sombra durante un mes de agosto, en Toledo. Ahora reflexionamos sobre si nuestros aliados europeos realmente lo son; si nos engañaron como a chinos o si el COI juega limpio y sin doping económico en la toma de sus decisiones. Pero todas estas circunstancias habría que haberlas valorado antes y quizá lo más importante de todo sea el terrible error de comunicación que se ha cometido al hacer creer a toda la sociedad que el éxito estaba asegurado en lugar de trasladar a los españoles y Madrileños -fruto de la experiencia de los dos intentos anteriores- que «hasta el rabo, todo es toro» o ,lo que es lo mismo, que una cosa es lo que se percibe y otra muy distinta es la realidad.

Este error de comunicación tan básico no lo hubiese cometido un asesor de imagen pública o comunicación que se precie de ello, si es un auténtico gurú. Aunque la organización contrató a Terrence Burns – individuo que los medios catalogaron de experto en comunicación- la realidad ha demostrado, en primer lugar, que de experto tiene lo que yo de astronauta y que su actuación ha sido nefasta y carente de rigor profesional. Terrence Burns, que asume la responsabilidad de la triste frase verbalizada por Ana Botella, no ha demostrado la más mínima pericia. A un  experto en comunicación no se le ocurre poner en boca de una persona que no domina el idioma inglés una mezcla de palabras en dos idiomas y con intención humorística. Recordemos que el humor es privativo de la cultura y que las bromas y los chistes solo son entendidos desde el conocimiento profundo de la cultura. El resultado ha sido nefasto y ya no basta con utilizar como frase exculpatoria que los españoles somos capaces de reírnos de nosotros mismos.

Un buen asesor JAMÁS hubiera puesto a una persona que no domina una lengua que no es la suya a intentar que funcionen y se sincronicen con éxito comunicación verbal, no verbal, paralingüistica y humor. Ana Botella es política, no actriz y además no dispone de las habilidades para hacer bromas públicamente, con éxito y en inglés. Su comparecencia se observó con un alto grado de sobreactuación que provocó la falta de credibilidad de su discurso por su escasa naturalidad, poca habilidad en oratoria y su descompuesta gestualidad. Insisto en que un asesor que se precie, no hubiera sometido a una autoridad – recordemos que Ana Botella es la Alcaldesa de Madrid- al duro trance de hacer algo para lo que no se está suficientemente preparado. Un verdadero asesor hubiera evitado su intervención o hubiese inducido una intervención en castellano, con absoluta ausencia de humor. Como siempre, lo mejor es que juzgues por ti mismo el vídeo de su intervención. Te lo dejo tal y como ocurrió sin ánimo de burla y sí con espíritu crítico. (Los vídeos tardan un poquito en cargar)

Lo realmente novedoso ha sido la utilización de teleprompter que ha permitido a los que dominan idiomas, y están acostumbrados a hablar en público, -identifíquese aquí al Príncipe de Asturias- a tener un éxito sobresaliente. Observa la diferencia en su intervención.

Todo lo anterior lo comenté ayer con mi amigo Juan de Sevilla que me espetó: «Mira Güandedió, puezto a azezorá y hintroduzí fracezita grazioza y hezpañola, tenian kavér disho a relasin cap ov cofi guiz mirk and güan bolleishon pa moá»  Por favor, entiéndase » A relaxing cup of coffee with milk and a croissant»

Ah, por cierto, en España hay verdaderos expertos en comunicación que hablan suficientemente bien inglés y cuyos resultados al más alto nivel, en varios países del mundo, son excelentes.

Tú, ¿qué opinión tienes?

© Juan de Dios Orozco López

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9 comentarios

  1. A mi entender no sólo se trata de un error de comunicación. Sino de la nefasta actitud cipaya de muchos políticos a nivel mundial de pretender realizar «bien o mal» discursos en el idioma ingles. Mas allá de las muy buenas maneras del Príncipe de Asturias, adquiridas lógicamente en sus eternos ratos de ocio, como las caricaturescas exposiciones que nos tienen acostumbrados los políticos españoles. Es muy penoso ver como se menosprecia de esta manera el idioma de Cervantes.

  2. Amigo Silvio agradezco mucho su comentario. No obstante me gustaría aclarar que, incluso yo – que serví durante más de siete años en la Casa de S.M. El Rey- no me atrevo a valorar la cantidad de tiempo libre de la que dispone S.A.R El Príncipe de Asturias. En cuanto a los políticos españoles es cierto que, a veces, menosprecian la lengua cervantina pero no en menor medida que otro políticos de nuestra muy querida y apreciada Latinoamérica.
    Atentos saludos.
    JDD Orozco.

  3. Estimado Juan de Dios:

    Suscribo lo escrito, pero, aún hoy, me sigo preguntando cómo Ana Botella se prestó a semejante disparate, una vez que sabía el nivel de inglés de S.A.R. el Príncipe de Asturias, que el Presidente del Gobierno iba a pronunciar su discurso en español y que esa falta de naturalidad podía hacer peligrar la concesión de los Juegos a Madrid.
    Sinceramente, me he acordado muchísimo de vosotros, una vez más, porque no supe si era «la señorita» la que no se avenía a razones en el asesoramiento o los «expertos» los que no supieron acertar.
    Es obvio que en España hay personas expertas en estos asuntos con dominio de idiomas y sensatez. Sin ir más lejos, tú.

    PD. Un americano tiene otra percepción de los mensajes y la comunicación que un español. Y no hay más.

  4. Amiga Ana Belén. Gracias por considerarme experto. Ya sabes que yo todavía tengo mucho que aprender y que cuando me refiero en el post a los expertos españoles, desde luego, no estaba pensando en mi. Todas las delegaciones han hablado en su propio idioma, la traducción e interpretación -dos cosas diferentes- la han llevado a cabo expertos. Yo tampoco entiendo nada salvo que el Sr. Burns -conocedor de las limitaciones en habla inglesa de la Sra. Botella- haya querido imponer su criterio e introducir su intervención para hacer una gracia. Sinceramente, esta posibilidad, cada vez más, me parece la más cercana a la realidad. No hay por dónde cogerlo.
    Un saludo afectuoso.
    JDD Orozco.

  5. Umm…complicado tema…
    En mi opinión el verdadero problema, más que la pronunciación o la mítica frase, fue la aparente desconexión entre las palabras y su significado. No paró de practicar «el faro» a un ritmo exagerado, ni de gesticular excesivamente, ni de sonreir o enfatizar en momentos nada apropiados. No creo que su pronunciación, por supuesto mil veces mejorable, ni la dichosa broma fuesen los aspectos más «aguerridos» de su presentación…la inseguridad ante lo que ella misma decía fue lo más violento para los espectadores. Ciertamente mal jugado por parte de Terrance Burns por poner a una autoridad ha decir algo que no es capaz de crear o entender por si misma, así imposible que le llegase a alguien el mensaje.

  6. Estimada Patricia. El problema, tal y como indicas, es la desconexión, la falta de naturalidad, lo que llamas la técnica de «el faro» a velocidad de vértigo y una multitud de gestos poco sincrónicos. Ni ella misma se creía lo que estaba diciendo pero insisto que, hasta donde sé y puedo suponer, la culpa no ha sido suya.
    Gracias por estar ahí. Espero encontrarte más asiduamente.
    Saludos cordiales.
    JDD Orozco.

  7. Estimado Juan de Dios: Magnífico artículo y muy bien razonado, como siempre. Y además, porque somos así de acomplejados y todos lo de «fuera» es mejor que lo que tenemos en nuestra propio país, hay que buscar «asesores de Comunicación» en extranjeros, que queda mas «in» y más «internacional» cuando aquí como tu muy bien explicas, hablan perfectamente inglés y son unos maestros en comunicación (también te recordé mucho como ha comentado nuestra amiga Ana Belén). Me emocioné con S.A.R El Principe de Asturias, pero lo pasé fatal, fatal cuando habló la Alcaldesa, haciendo semejante esfuerzo en una lengua que no domina ni dominan muchos millones de personas. Terrible, terrible. Espero que aprendamos la lección.

  8. Querida Ekintza, al final, de todos estos errores se aprenden. Estoy seguro. Sin embargo, creo que nuestro complejo de inferioridad es tremendo cuando buscamos fuera lo que ya tenemos dentro. Insisto en que en España hay gente perfectamente preparada para llevar a feliz término estos proyectos. Veremos la próxima vez.
    Un saludo afectuoso.
    JDD Orozco.

  9. Estimado Juan de Dios le agradezco su pronta respuesta.
    No está en mi valorar la actividad de anacrónicas instituciones. Comparto con usted que hay en Latinoamérica muchos políticos que menosprecian el idioma de Cervantes y que es muy penoso verlos balbucear en un supuesto ingles. Pero cabe destacar que el idioma es también un arma de dominación…de colonización. Por estas tierras sabemos algo de eso. Que hoy establezcamos este dialogo, en este idioma, costó sangre… y mucha. La diferencia entre América Latina y nuestra Madre Patria. Es que nuestra América siempre fue colonia. Primero colonia de los Españoles, después perlas del imperio Británico y luego el patio trasero de los EEUU. Pero que los políticos y representantes españoles se esmeren patéticamente por hablar un idioma que no les pertenece no sólo se limita a un problema de comunicación, sino que deja traslucir los hilos de una nueva España, lamentablemente, tan colonizada como la América de Túpac Amaru II.
    Cordiales saludos.
    Silvio Esteban Canteros

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