¡Qué mala pata!

Lo digo por la caída del Rey durante su visita al Estado Mayor de la Defensa. Se ha vuelto a caer cuando, pendiente de la prensa, no ha visto un escalón. No ha sido cazando, ni tomando un pincho con una cervecita fresquita. No. Ha sido desarrollando su actividad como Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas. Es una pena que estas cosas ocurran porque nunca antes vi a la Familia Real -a todos sus miembros- más implicados en dar la cara y ofrecer una imagen de dinamismo y responsabilidad institucional. La situación social asi lo requiere, la crisis económica lo exige y predicar con el ejemplo se hacia imprescindible para intentar un impulso positivo a la imagen pública de la Jefatura del Estado tan menospreciada y gratuitamente vilipendiada por unos y otros. Pero el Rey se ha caído y seguro que muchos se aprovecharán de ello. En la Casa de Su Majestad el […]

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