Con un pito en la boca.

Lo siento de verdad. No sabes cuanto lamento verme obligado a opinar sobre cuestiones protocolarias que nuestra sociedad, supuestamente, debía haber superado ya hace años. Lo que viene más adelante tiene dos partes: a) y b). La parte a) se dedica a calificar despectivamente y de manera directa a los cobardes a los que gusta tener pitos en la boca. La parte b), no menos seria que la anterior, es en la que doy mi opinión protocolaria. Avisad@ estás. Parte a) o del calificativo despectivo. No han transcurrido dos días desde el bochornoso espectáculo de los silbidos al Himno Nacional y a S.M. El Rey. Los comentarios de los peruanos y de otras nacionalidades (entendí algo en inglés que no me gustó) no son nada elogiosos hacia un país que permite estas burradas. Lo que sentí en el aeropuerto de Lima viendo insultado al Himno Nacional y vilipendiado a S.M. El […]

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