Protocolo con intención.

He venido sosteniendo -y creo que lo seguiré haciendo- que el protocolo existe solo cuando no se nota. Lo escribí hace tiempo: «Cuando el protocolo se nota, ya no es protocolo» Si un profano, después de asistir a un encuentro del tipo que sea, afirma «aquí hay mucho protocolo», es que el protocolo no ha existido. El protocolo moderno se adapta al terreno, es discreto, flexible e integrador y no necesita hacerse presente para existir. Quien está acostumbrado a asumir lo anterior tiene muchísimo éxito en cualquier parte del mundo. Por eso creo que cuando nos acercamos a culturas diferentes a la nuestra con afán conciliador, debemos intentar adaptarnos a su forma de ser, estar y actuar buscando no poner obstáculos en una relación que, a priori, puede ser beneficiosa para ambas partes. Lo que no entiendo es cómo, en muchas ocasiones, nos acercamos a personas que no nos interesan, […]

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Mamarracha y populista.

Cuando en una situación social no sabes qué hacer ni cómo actuar pero eres consciente de ello, lo admites, e intentas salir airoso de esa incómoda situación con la discreción por bandera, te conviertes en una persona elegante porque evitas llamar la atención. Ello no disminuye tu ignorancia pero, al menos, te sitúa ante los demás como alguien natural, sencillo y honesto. Por el contrario, cuando buscas excusas burdas e increíbles por tu falta de puntualidad -por ejemplo- a una invitación,  además de mal educado, te conviertes en soberbio porque te arrogas el papel de anfitrión que no te corresponde. En relación con la mala educación de los políticos,  mi amigo Juan de Sevilla me ha enviado un texto, relacionada con el «populismo y el oportunismo» de la vicepresidenta del Gobierno Balear, que yo he aseado para hacerlo comprensible además de obviar alguna palabra excesivamente dura. Juan no ha visto el resultado […]

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La policía exigirá ser educado (o protocolario).

Quien diga que ser educado no está de moda, no sabe ni por dónde le da el aire. Es más, ahora se nos pide ser educado -como si en otros tiempos no hubiera sido así-  en el transporte público, en los establecimientos, en las reuniones de negocios y en nuestra vida social con una sola finalidad: que todos nos sintamos cómodos. La verdad, como reza el aforismo español, «Nunca es tarde si la dicha es buena». Durante muchos años en España -me atrevo a decir que en muchos países de Europa- se ha apartado, despreciado y criticado todo lo relacionado con las buenas maneras que nuestros padres nos enseñaban y exigían. Como en cualquier otra cultura del mundo, aquí se premiaba al niño que cedía el interior de la acera a la persona mayor; se aplaudía al caballero que entregaba el asiento a una señora o se agradecía, con el aplauso […]

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Trump, siempre Trump.

Me imagino cómo han de estar los asesores de Trump. No hay comparecencia pública del Presidente de los EE.UU de Norteamérica que no tenga una «trumpada» -término acuñado, creo, por mi amiga Marita Serna- que finalmente difumina el verdadero objeto de la reunión.  Es lo que tiene no confiar en el protocolo o, lo que es peor, desafiarlo y obviarlo. Para mi es inevitable establecer comparaciones entre Obama y Trump. Mientras que aquel no se enfrentaba a un grupo de cámaras y personas hasta no conocer el más mínimo detalle y movimiento que debía o podía ocurrir, éste continua despreciando su puesta en escena, desafiando las leyes básicas del saber ser, saber estar y saber actuar que todo dirigente, se supone, debe poner en práctica. No parece que Trump tenga propósito de la enmienda. Todas las ideas, propuestas e intenciones que pueden estar incluidas en un acto quedan minimizadas por […]

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Donde no hay, no se puede pedir.

Son muchos los que, al llegar al poder, avisan que desprecian el protocolo y la etiqueta porque los distancia de la sociedad y sus votantes. Podría interpretarse -así lo llegué a creer- que algunos dirigentes querían desmarcarse de la corbata, la americana y los modales barrocos para no ser identificados con el establishment, que tan mal ejemplo ha dado en los últimos años. Pero no es así. Lo que realmente ocurre es que ese desprecio por el ser, parecer y actuar públicamente de manera correcta es parte de su estrategia de comunicación. Llamar la atención de manera soez es rentable. Siempre vimos cómo para recibir a los más altos representantes y acudir a importantes momentos,  los asistentes lucían una correcta indumentaria como muestra de respeto a las personas o los actos que se celebraban. Es lo que tienen nuestra civilización y nuestra cultura, el respeto se demuestra incluso con la indumentaria. Por extensión, […]

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El estilo permanece.

Ya estoy preparando mi segundo libro sobre protocolo. Estoy escribiendo sobre protocolo aplicado al liderazgo y las relaciones internacionales, empresariales, personales, diplomáticas. Por eso estoy volviendo a leer -junto con otros tantos «incunables»- el libro «Código de etiqueta y distinción social» del Duque de Camposol que unido al artículo de Arturo Pérez Reverte «No era una señora» , me han dado una idea sobre la que escribir otra vez: los buenos modales. La educación y la cortesía siempre fueron cualidades premiables y muy valoradas por las sociedades avanzadas. La sociedad prestigiaba y valoraba a quienes, además de cumplir con las leyes, cumplían con sus deberes de ciudadano. Se trataba de agradar a los demás y el único premio era la consideración de los demás y la satisfacción personal. La actitud de agradar y de no distorsionar la normal relación de personas -aunque sus posiciones personales, ideológicas y de religión sean distantes- […]

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Protocolo en El Quijote.

El Quijote, Parte 2, Capítulo 10 «No comas ajos ni cebollas, porque no saquen por el olor tu villanería. Anda despacio; habla con resposo; pero no de manera que parezca que te escuchas a ti mismo; que toda afectación es mala. Come poco y cena más poco; que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago. Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto, ni cumple palabra. Ten cuenta, Sancho, de no mascar a dos carrillos, ni de eructar delante de nadie». Don Quijote y Sancho Panza. Foto de Bea Burgos. Pues he hecho caso a mis amigas y compañeras de protocolbloggerspoint y me he puesto a buscar en la web frases del Quijote relacionadas con el protocolo, la cortesía y la etiqueta. Me parece que la que os dejo es -por sencilla-  brillante y viene a demostrar que el protocolo -en tanto que […]

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Cortesía institucional.

La cortesía institucional comienza a ser la gran ausente en las relaciones políticas y diplomáticas. Desde hace algunos meses los hechos no hacen más que reforzar la idea de que las relaciones entre altos dirigentes se han convertido en una continua manifestación de mala educación. Esta actitud pública no hace más que acentuar la soberbia de unos y la escasa responsabilidad de otros. Algunos dirigentes, con las más altas responsabilidades, han abandonado el gusto por intentar acercarse o distanciarse de sus rivales desde la cordura y con argumentos doctos. No se practican la sonrisa y las buenas maneras. Mucho menos la tolerancia y escasamente la inteligencia. Parece que actuar públicamente con formas descompuestas alecciona a los más exaltados,  a los menos moderados, a los más vocingleros….. Las discrepancias y desavenencias ya no se solucionan con la sutileza de antes y entre bambalinas. Muy al contrario, los enfrentamientos se llevan a la […]

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Tu mismo.

Lo hemos oído multitud de veces, «no hay una segunda oportunidad para causar una primera buena impresión» Y es muy cierto. En multitud de ocasiones, los prejuicios nos hacen ver en los demás actitudes que no nos resultan agradables pero el examen del otro, y su aceptación o rechazo a priori,  es parte de la condición humana. Por eso es tan importante causar una primera buena impresión. Si no conseguimos la aceptación desde el principio, cuando menos, deberemos emplear tiempo y energías en cambiar la percepción negativa que de nosotros se tenga. Si, por el contrario, empleando un mínimo esfuerzo, la otra parte nos acepta, tendremos ganado un tiempo valiosísimo. Aprender a «caer bien» a los demás, desde el principio, es cuestión relacionada con la educación, con la urbanidad…..y con eso que llaman protocolo que algunos califican de «casposo» por pura ignorancia. Todo se aprende, siempre y cuando haya una predisposición a ello. Por eso, hacerse querer, respetar y apreciar […]

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El valor de los símbolos.

El Ministro de Interior ha ofrecido una rueda de prensa en la que anunció que se multará «…con sanciones de hasta 30.000 euros las ofensas o ultrajes a España, las comunidades autónomas, las entidades locales y sus símbolos, instituciones e himnos cuando estas actuaciones no sean constitutivas de delito». Resulta paradójico que el propio Estado español tenga que establecer normas para preservar sus símbolos del insulto de sus propios nacionales cuando debieran ser estos los que motu proprio los defendieran. Recogemos ahora, en forma de piezas de desguace, lo que nosotros mismos hemos provocado con una educación carente de los valores característicos de una nación fuerte y cohesionada. Advierte el Gobierno que el insulto o la vejación a la Bandera, sus símbolos o instituciones puede costar hasta 30.000 €,s pero preveo que esto no va a dar resultado más que para calmar las demandas de algunos y como medida disuasoria no muy […]

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