El orden de los factores SI altera el resultado (final).

Para un profano en protocolo, la distribución espacial de personas, los elementos simbólicos y los decorativos no tienen mayor importancia. Sin embargo, para los que nos dedicamos a esta disciplina, la ocupación del espacio en sus tres dimensiones determina la importancia de las personas y las cosas y tienen gran valor comunicacional. No da igual la derecha que la izquierda, arriba que abajo o situar a una persona más atrás o adelante. Tampoco es irrelevante la distribución de elementos en una mesa o, a más abundancia, la distribución de personas en la misma. Agradar a los demás, disponiendo cada persona o elemento en el lugar que le corresponde, tiene como recompensa la aceptación social y el éxito en los negocios o la diplomacia. Para aclarar de manera práctica a qué me refiero permíteme un ejemplo: si invitas a tu mejor amigo a casa, ¿qué le ofrecerás el sitio más destacado […]

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Protocolo al servicio de la diplomacia.

Está claro, al menos para mi, que ofrecer atenciones a los demás, hacerlos sentir bien y distinguirlos como importantes, siempre da buenos resultados…personales y empresariales. También en el universo de la diplomacia. «Se gana más con miel que con hiel», decía mi madre, y la experiencia me lo ha corroborado. En el plano personal, una sonrisa a tiempo, un adecuado apretón de manos, ceder el paso oportunamente, invitar a un café, hacer una llamada telefónica en el momento justo, mostrar empatía y, a veces, dar un paso atrás o al lado para entregar el protagonismo a otra persona, son gestos que reafirman la calidad personal e impulsa la imagen pública de quienes lo practican. Si trasladamos estos gestos al mundo de la política y la diplomacia donde la cortesía y la sagacidad, además del conocimiento de los procedimientos que rigen las relaciones entre las naciones, son cualidad imprescindible de quienes tienen altas responsabilidades, parece […]

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Cortesía institucional.

La cortesía institucional comienza a ser la gran ausente en las relaciones políticas y diplomáticas. Desde hace algunos meses los hechos no hacen más que reforzar la idea de que las relaciones entre altos dirigentes se han convertido en una continua manifestación de mala educación. Esta actitud pública no hace más que acentuar la soberbia de unos y la escasa responsabilidad de otros. Algunos dirigentes, con las más altas responsabilidades, han abandonado el gusto por intentar acercarse o distanciarse de sus rivales desde la cordura y con argumentos doctos. No se practican la sonrisa y las buenas maneras. Mucho menos la tolerancia y escasamente la inteligencia. Parece que actuar públicamente con formas descompuestas alecciona a los más exaltados,  a los menos moderados, a los más vocingleros….. Las discrepancias y desavenencias ya no se solucionan con la sutileza de antes y entre bambalinas. Muy al contrario, los enfrentamientos se llevan a la […]

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Rajoy y el protocolo

Me acaban de llamar de una radio de Andalucía, con la que he colaborado en alguna ocasión, para hablar del saludo de Rajoy al emperador Akihito que ya es considerado  «como una falta absoluta de respeto» por algunos periódicos. El saludo, cualquier saludo, es además de un gesto de cortesía, un acto de comunicación que adquiere vital importancia cuando el mismo es ejecutado por autoridades tan importantes como un jefe de estado o gobierno en público. Todos estos gestos públicos son -en el caso de disponer de asesores- perfectamente diseñados. En este blog hay decenas de ejemplos que ilustran y respaldan lo anterior. Hoy se ha criticado – creo que con la ligereza del ignorante- el saludo, sin inclinación del torso a la japonesa, que nuestro Presidente ha ofrecido al Emperador Akihito. A este respecto habría que aclarar varias cosas. Aún cuando Rajoy no es Jefe de Estado, es «Prime Minister», calidad que en la mayoría de […]

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