Una protocolaria protesta.

No te preocupes. Yo no tengo ni idea de moda, así que no voy a escribir sobre la alfombra roja de los Premios Goya y lo ridículos que resultaron algunos supuestos expertos organizadores que, pretendiendo «chupar cámara» yendo de un lado a otro con los nervios descompuestos -My God!-,  deslucieron y menospreciaron con su grosera actitud de «acomodador distinguido» a la propia organización y desde luego a los verdaderos protagonistas: los actores. Ya sabes que este no es espacio para la política pero sí me interesan las formas con las que algunos la hacen. Si te dedicas al protocolo y la organización de actos, sabes que lo mío -creo que lo tuyo también- está más centrado en los modos de comunicar que en cualquier otro condicionante. De nada sirve el contenido si este no se hace comprensible a quien es objeto del mensaje. De eso se trata. Si un acto está bien organizado y […]

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