De todo hay en el viña del Señor.

Lo que yo te diga. Seguimos siendo la vanguardia de las malas formas. Mientras que unos pretenden investir de la autoridad perdida a los profesores -léase Esperanza Aguirre-, otros no dan importancia a que un trabajador llame «hijo de puta» a su jefe. Que sí, hombre, que es verdad. Esto último ha pasado en Cataluña y lo que más me sorprende es que un juez haya dado la razón al trabajador. Al parecer el trabajador calificó así a su jefe pero fue debido a un acaloramiento ¿eh? ya se sabe… una conversación subida de tono, los nervios se disparan y , de pronto, el insulto. Después queremos que los niños respeten a sus profesores y, cómo no, que los profesores sean eficaces educadores de hijos imitadores de padres cuya mejor cualidad es su «supergrito hiperhuracanado». Un padre insulta a una directora de colegio y afirma que matará al jefe de […]

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