Primero los monaguillos, después el cura.

Así me contesta una y otra vez el capellán. Yo quiero cederle el paso, dejar que el vaya por delante de mi, permitirle que atraviese la puerta en primer lugar y sistemáticamente me dice: «Primero los monaguillos, después el cura» y con esas palabras me dice implícitamente: «Si quieres ser cortés y educado conmigo, deja que pase en último lugar». Tiene su lógica porque la modestia de quien está al servicio de los demás obliga a ocupar lugares discretos y modestos.  Así lo entendía yo hasta que recordé una situación similar ocurrida con altísimos dirigentes mundiales que describo con un vídeo a continuación. Se trata de una reunión entre el presidente Clinton, Yasser Arafat y Ehud Barak -entonces Primer Ministro israelí- en la que debían atravesar una puerta. El primero que la sobrepasa sin titubear es el Presidente Clinton quien, de acuerdo con la cultura occidental, entiende que traspasar la puerta […]

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El estilo permanece.

Ya estoy preparando mi segundo libro sobre protocolo. Estoy escribiendo sobre protocolo aplicado al liderazgo y las relaciones internacionales, empresariales, personales, diplomáticas. Por eso estoy volviendo a leer -junto con otros tantos «incunables»- el libro «Código de etiqueta y distinción social» del Duque de Camposol que unido al artículo de Arturo Pérez Reverte «No era una señora» , me han dado una idea sobre la que escribir otra vez: los buenos modales. La educación y la cortesía siempre fueron cualidades premiables y muy valoradas por las sociedades avanzadas. La sociedad prestigiaba y valoraba a quienes, además de cumplir con las leyes, cumplían con sus deberes de ciudadano. Se trataba de agradar a los demás y el único premio era la consideración de los demás y la satisfacción personal. La actitud de agradar y de no distorsionar la normal relación de personas -aunque sus posiciones personales, ideológicas y de religión sean distantes- […]

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La elegancia no es cuestión de corbatas.

Antes de comenzar, quiero pedir disculpas por no haber asistido a mi cita semanal con vosotros de la semana pasada. Mucho trabajo, muchos proyectos y muy poco tiempo. Ya os iré informando… Si piensas que voy a hablar de chaqués, trajes de noche, pamelas o taconeo, mejor dejas de leer este post. Ya sabes que considero muy importantes las formas y las formalidades. Para muchos, esto de los códigos -sea cual fuere la actividad codificada- no es materia de su desinterés. El «corsé» que imponen las normas es algo que no va con ellos. Con los demás puede, pero con ellos no. Están convencidos, por ejemplo, que vestir de etiqueta o de manera formal responde a exigencias de otras antiguas y remotas épocas. Ellos son más de chanclas, bermudas y camisetas de tirantes con palmeras y girasoles, que es mucho más moderno, proporciona libertad de movimientos y no atenta contra […]

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¿El mejor protocolo?: El que no existe.

Lo leí el otro día. Lo afirmaba la actriz y cantante norteamericana Lea DeLaria: «First learn the rules. Then break them» Es muy cierto que para romper las reglas, en primer lugar, hay que conocerlas. De lo contrario, ni siquiera tendrás la certeza de si realmente estás rompiendo con algo. La realidad hace que el desconocimiento de lo que se debe o puede hacer en un momento determinado, te impida tener conciencia plena del alcance de tus actos. Solo conociendo cómo actuar sabrás hasta qué punto rompes reglas y si esa ruptura tendrá consecuencias agradables y alineadas con tus intereses o, por el contrario, te acarreará problemas. A veces, muy especialmente en ambientes socialmente exigentes, romper las reglas de comportamiento tienen consecuencias positivas porque con ello se desactiva la rigidez de las formas y los modos, creando ambientes distendidos. Si nos referimos al protocolo en su acepción de convención social, […]

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Pero..¿qué es Protocolo?

El jueves pasado ofrecí una charla a directivos de uno de los más importantes bancos de Europa y, probablemente, del mundo. Luego, en la cena coloquio, tuve la oportunidad de explicar qué es protocolo y para qué sirve en el mundo de los negocios. La primera reflexión que surge sobre “el para qué” del protocolo es que no hay relación entre personas que resulte eficaz si no comienza por una sonrisa y los buenos modos. Lo que más adelante explico es un extracto de las notas confeccionadas para la charla y la cena. Con toda sinceridad, la definición del diccionaro de la  RAE no me parece acertada más que para el grupo de cargos que están ordenados conforme a lo establecido en el R.D. 2099/83. Estos son los cargos del Estado, las autonomías, las diputaciones o los ayuntamientos. A ellos les es de aplicación la definición del diccionario RAE y […]

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