La puntualidad y el valor del tiempo.

Hacer algo sin retraso. Casi todo el mundo lo entiende así pero yo añado más: ser puntual significa ejecutar una acción en el momento exacto. Ni antes, ni después. La puntualidad y el valor del tiempo están relacionados aunque hasta en la forma de usar el tiempo, las culturas son diferentes. Para alguien del mundo de los negocios en los Estados Unidos de Norteamérica, «el tiempo es oro» y la hora determina no solo el momento en que se debe producir, se atiende a los amigos o hay que comer. Sin embargo, para un afgano la hora del día es absolutamente insignificante. Y es de poco valor porque simple y llanamente un afgano se levantan cuando lo hace el sol, come cuando tienen apetito y tienen tan poco que perder que la actividad personal diaria se limita a sobrevivir y esperar que amanezca el día siguiente. Tanto es así, que […]

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Gesto, espacio y tiempo.

Estos son los tres factores determinantes en la organización de actos institucionales y empresariales.  El gesto es la forma de comunicación no verbal  que se emplea para enviar mensajes «no explícitos» a los asistentes. Veamos un ejemplo: el gesto de recibir a un invitado a pié de vehículo demuestra la importancia que, para el anfitrión, tiene la persona que llega. Recibir de esta forma, lleva anejo el mensaje «tu eres muy importante para mi» (para el anfitrión). El hecho de ser recibido por personal subalterno o, en el peor de los casos,  la ausencia de recibimiento, destaca la poca importancia de un invitado. Los espacios determinan, también, la «jerarquía» de los invitados. Así, la cercanía al anfitrión tiene una directa relación con la importancia del asistente. Si a un invitado lo integramos en la presidencia de un acto le estamos indicando su mayor importancia respecto de otros que son distribuidos en la […]

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