Los hombres judíos y musulmanes cubren su coronilla cuando van a orar. En el caso de los cristianos, lo correcto es que los hombres se descubran y las mujeres hagan justo lo contrario. Como anécdota, ahí van dos fotografías. En una de ellas un miembro de un Capítulo sale de la catedral cubierto con su birrete. Tras caminar…