Bueno, no sólo de políticos. A veces creemos que las malas formas, los gestos descorteses, las conductas inapropiadas son inseparables de los políticos españoles. La verdad es que esto de incomodar a los demás no es sólo patrimonio nuestro. En estos días hemos visto algunos ejemplos externos. Veamos: Obama acude al congreso y un congresista…