Muchos son los llamados a la gloria y muy pocos los elegidos. Siempre he sostenido que los genios siempre tienen un punto de soberbia y altivez porque, siendo conscientes de su unicidad, no permiten que sus logros o afirmaciones sean puestos en entredicho por otros supuestamente menos capaces. Parecería lógico, entonces, que la altivez fuera una…